viernes, 23 de septiembre de 2016

LA FIESTA DEL SEÑOR JESÚS DEL GRAN PODER = LA MEDIDA SOCIAL



Por Prof. Pio Adolfo Alcon Apaza
La fastuosa fiesta del Señor Jesús del Gran poder, en las últimas décadas de forma implícita se ha convertido en un marcador del estatus social. Si bien en sus orígenes brota con una característica de reverencia, gratitud y devoción, en la actualidad se ha convertido en una significante expresión de poder económico. Esta manifestación de colorido folklore, a la vez, se ha convertido en una expresión cultural de Los Andes, se ha convertido en un hito del calendario social, en la rutinaria vida de muchos habitantes de nuestra Bolivia, porque muchas veces hemos escuchado preguntar por si pasó o no la fiesta del Gran Poder. También se convertido en una identidad cultural del altiplano paceño.

La Fiesta del Señor Jesús del Gran Poder, logra un fenómeno social importante en las diferentes esferas de la sociedad, sin embargo, las diferentes danzas que exhiben su colorido marcan la diferencia de los estratos sociales, la categoría económica y social aunque culturalmente es la manifestación de una vivencia diversa que se expone en base a una devoción y fe (LA FIESTA DEL GRAN PODER: EL ESENARIO DE CONSTRUCCIÓN DE INDENTIDADES URBANAS EN LA CIUDAD DE LA PAZ, BOLIVIA: Huaygua, Ch Germán). Esta actividad tiene su inicio en el momento mismo de su culminación. Los nuevos prestes, pasantes, organizadores de inmediato toman contactos con los diferentes protagonistas importantes, tal es el caso de firmar contratos, con los gastrónomos, garzones, conjuntos musicales, con los fraternos y así iniciar con esta responsabilidad para una buena organización y presentación del año siguiente, puesto que es importante lograr el mejor sitio en la galardona vitrina de los organizadores dentro la historia de la Fiesta del Señor Jesús del Gran Poder y estar vistosos en el estatus social de nuestra sociedad.
En realidad la condición de prestes, organizadores o pasantes están subjetivamente condicionados con dos formas de leyes trascendentales, que delimitan las normas, reglas, derechos y obligaciones. El primero con la condición espiritual, cada movimiento o acción que realicen los pasantes, lo hacen con la idea de agradar, de agradecer y pedir más bendiciones como devotos del Señor Jesús del Gran Poder, ya que lo contrario desembocaría en un castigo o les quitaría la bendición. El segundo prácticamente está condicionado con la esencia del impacto social, es decir cómo la idea de las diferentes acciones se centra en penetrar por los que la están rodeando y hasta cuanto puede extenderse la ola de sensación, admiración que desea obtener como un devoto fiel del Tata Jesús del Gran Poder.
Por otro, lado el significativo número de devotos que acompañan a los prestes, pasantes u organizadores, de la misma forma ostentan la expresión de agradecimiento por los favores recibidos del poderoso Tata. Por esa misma situación, con el pasar del tiempo a partir del año 1923 (EL PODER EN EL GRAN PODER; Blázquez, Gustavo y Nusenovich, Marcelo) que es donde arranca la creación de las fraternidades y la primera entrada organizada, el aumento de más fieles fue bastante importante, con la misma dinámica se fueron creando más comparsas de danzantes hasta que se convirtió en la identidad cultural de los paceños, se ha convertido en una fiesta de gran significado para las diferentes capas sociales, ya que podemos observar en las diferentes fraternidades que los comerciantes, profesionales, estudiantes, jóvenes, autoridades importantes a nivel municipal departamental y nacional participan de esta gran fiesta.
 Las comparsas más antiguas como las que posteriormente fueron apareciendo, generalmente son agrupaciones que se conformaron en su mayoría por las afinidades de ocupación laboral, así por ejemplo los gremiales, seguido por los residentes, transportista y por su puesto por los propios vecinos, por lo mismo tenemos la “Morenada Unión de Bordadores del Gran Poder”, o la del “Sr. De Mayo del Sindicato de Transportistas de Larga Distancia” ( pág. 317EL PODER EN EL GRAN PODER; Blázquez, Gustavo y Nusenovich, Marcelo). Esta forma de asociarse es una clara expresión de mostrar dentro la diversidad la identidad con la que se identifican, en una  expresión festiva como devotos del Santo milagroso. Por lo tanto, los fraternos devotos asumen un rol importante por lo que deben en estos días festivos, lucir ante el Tata con los mejores atuendos empezando por la vestimenta, las joyas que deben ser de buenos quilates, el sombrero, los calzados de acuerdo a la comparsa y el bloque al que corresponden.
Entonces, esta dinámica convierte a los fraternos (danzantes) en fieles ante el Tata Jesús del Gran Poder y leales a los de su fraternidad. Ahora apreciamos que el poder del Tata es tan fuerte que multiplicó enormemente a sus fieles, seguidores y admiradores, se habla de miles de músicos y bailarines (fraternos) que derrochan una buena economía, talento y devoción bajo la consigna de que el Tata es muy milagroso. Es tanto así que para esta festividad, a Bolivia visitan muchos extranjeros, muchos bolivianos que habitan en el exterior retornan para ser parte de esta festividad y por su puesto a agradecer y pedir más favores  al Señor Jesús del Gran Poder.
En consecuencia esta festividad se convierte en un sistema de acciones diversas con un solo fin, por lo que cada parte llega a ser importante. En el caso de los artesanos bordadores son las que preparan la vestimenta de las diferentes fraternidades y la mayoría de ellos han heredado este oficio de sus padres y abuelos, por lo que también expresan en sus trabajos el prestigio de su taller y la familia, es tanto así, que son de una admirada y elevada valoración los trajes realizados a mano, en cambio las que están elaboradas con uso de máquinas son calificados de traidores al oficio. Uno de los artesanos expresa los siguiente: “los bordadores que no son bordadores manuales como nosotros, son bordadores a máquina, por ejemplo, lo hacen, ven el modelo de Michael Jackson, lo ven, eso, y de eso ya no más hacen, se inspiran en eso, ene l modernismo, pero nosotros los artesanos  así manuales, los artesanos que tenemos origen, siempre, no es que todo, es que un 60%, un 70% lo hacemos a través de nuestra propia cultura” (Celso Anchego Quispe artesano bordador). (pag. 310, EL PODER EN EL GRAN PODER, Blázquez, Gustavo y Nusenovichs, Marcelo)
Los artesanos que confeccionan los trajes administran el contacto de las expresiones culturales de rescata de valores tradicionales, lo que significa que un adorno en un  traje, en el estandarte tiene un significado, así por ejemplo en la Morenada observamos máscaras negras que simboliza la esclavitud, el trabajo inhumano a la que fueron sometidos los africanos traídos a américa en la época colonial. Los bordes e hilos plateados manifiestan la explotación mineral de la plata en la época colonial. De la misma forma podemos observar el Illimani, la Wiphala, la Cruz Andina lo que significa una fuerte vinculación con los valores de la cultura aymara.
¿Toda esta fastuosa actividad cómo repercute en la educación? Con tremenda dinámica y sonido, considero que se procede con una educación silenciosa, donde de forma objetiva, directa tanto la niñez, la juventud y la población asimila las conductas de los protagonistas de la festividad, un pasante, preste u organizador, que expone su poder a través de los galardones que carga consigo, permite que asimilen su marcada diferencia ante otros miembros, similar situación ocurre con los fraternos, especialmente en las Morenadas. La dinámica social, la forma de esperar y preparar también queda en la memoria de los que posiblemente creamos que son parte pasiva de la festividad. Pero siendo tan dinámica esta entrada folklórica también queda expuesta la inseguridad, la delincuencia, donde los antisociales cometen actos que la sociedad rechaza. Otra de los resultados que es negativo dentro nuestra expresión cultural es la abundante basura echada en todos los espacios utilizados, la delincuencia y la excesiva embriaguez. 

En conclusión la actividad de la Fiesta del Señor Jasús del Gran Poder, genera empleos, y que ha tomado gran importancia a nivel nacional e interncional, donde con mucha fe llegan a la ciudad de La Paz precisamente durante los días festivos, lo que muestra que también es sinónimo de rencuentro. 

También marca una fuerte vinculación entre la religiosidad y la expresión y rescate cultural especialmente de nuestra Zona Andina.
Pero lo más expresivo a parte de la fe y devoción al Tata del Señor Jesús del Gran Poder es la marcada manifestación de los estratos sociales, por cuanto de acuerdo a las danzas en las que participan los devotos, en su gran mayoría expresan el logro alcanzado en su crecimiento económico, tal es el caso de la danza de la Morenada donde los fraternos para su participación disponen un buen dineral.  

BIBLIOGRAFÍA
EL PODER EN EL GRAN PODER, de Velásquez, Gustavo y Nusenovich Marcelo
DEVOCIÓN A JESÚS DEL GRAN PODER, de Tintaya, Condori Porfidio
LA FIESTA DEL GRAN PODER: EL ESENARIO DE CONSTRUCCIÓN DE INDENTIDADES URBANAS EN LA CIUDAD DE LA PAZ, BOLIVIA: Huaygua, Ch Germán

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