Por
Prof. Pio Adolfo Alcon Apaza
La fastuosa fiesta del
Señor Jesús del Gran poder, en las últimas décadas de forma implícita se ha
convertido en un marcador del estatus social. Si bien en sus orígenes brota con
una característica de reverencia, gratitud y devoción, en la actualidad se ha
convertido en una significante expresión de poder económico. Esta manifestación
de colorido folklore, a la vez, se ha convertido en una expresión cultural de Los
Andes, se ha convertido en un hito del calendario social, en la rutinaria vida
de muchos habitantes de nuestra Bolivia, porque muchas veces hemos escuchado
preguntar por si pasó o no la fiesta del Gran Poder. También se convertido en
una identidad cultural del altiplano paceño.
La
Fiesta del Señor Jesús del Gran Poder, logra un fenómeno social importante en
las diferentes esferas de la sociedad, sin embargo, las diferentes danzas que
exhiben su colorido marcan la diferencia de los estratos sociales, la categoría
económica y social aunque culturalmente es la manifestación de una vivencia
diversa que se expone en base a una devoción y fe (LA FIESTA DEL GRAN PODER: EL
ESENARIO DE CONSTRUCCIÓN DE INDENTIDADES URBANAS EN LA CIUDAD DE LA PAZ,
BOLIVIA: Huaygua, Ch Germán).
Esta actividad tiene su inicio en el momento mismo de su culminación. Los
nuevos prestes, pasantes, organizadores de inmediato toman contactos con los
diferentes protagonistas importantes, tal es el caso de firmar contratos, con
los gastrónomos, garzones, conjuntos musicales, con los fraternos y así iniciar
con esta responsabilidad para una buena organización y presentación del año
siguiente, puesto que es importante lograr el mejor sitio en la galardona
vitrina de los organizadores dentro la historia de la Fiesta del Señor Jesús
del Gran Poder y estar vistosos en el estatus social de nuestra sociedad.
En
realidad la condición de prestes, organizadores o pasantes están subjetivamente
condicionados con dos formas de leyes trascendentales, que delimitan las
normas, reglas, derechos y obligaciones. El primero con la condición
espiritual, cada movimiento o acción que realicen los pasantes, lo hacen con la
idea de agradar, de agradecer y pedir más bendiciones como devotos del Señor
Jesús del Gran Poder, ya que lo contrario desembocaría en un castigo o les
quitaría la bendición. El segundo prácticamente está condicionado con la
esencia del impacto social, es decir cómo la idea de las diferentes acciones se
centra en penetrar por los que la están rodeando y hasta cuanto puede
extenderse la ola de sensación, admiración que desea obtener como un devoto
fiel del Tata Jesús del Gran Poder.
Por
otro, lado el significativo número de devotos que acompañan a los prestes,
pasantes u organizadores, de la misma forma ostentan la expresión de
agradecimiento por los favores recibidos del poderoso Tata. Por esa misma
situación, con el pasar del tiempo a partir del año 1923 (EL PODER EN EL
GRAN PODER; Blázquez, Gustavo y Nusenovich, Marcelo) que es donde arranca la creación de
las fraternidades y la primera entrada organizada, el aumento de más fieles fue
bastante importante, con la misma dinámica se fueron creando más comparsas de
danzantes hasta que se convirtió en la identidad cultural de los paceños, se ha
convertido en una fiesta de gran significado para las diferentes capas
sociales, ya que podemos observar en las diferentes fraternidades que los
comerciantes, profesionales, estudiantes, jóvenes, autoridades importantes a
nivel municipal departamental y nacional participan de esta gran fiesta.
Las comparsas más antiguas como las que
posteriormente fueron apareciendo, generalmente son agrupaciones que se
conformaron en su mayoría por las afinidades de ocupación laboral, así por
ejemplo los gremiales, seguido por los residentes, transportista y por su
puesto por los propios vecinos, por lo mismo tenemos la “Morenada Unión de
Bordadores del Gran Poder”, o la del “Sr. De Mayo del Sindicato de
Transportistas de Larga Distancia” ( pág. 317EL PODER EN EL GRAN PODER;
Blázquez, Gustavo y Nusenovich, Marcelo). Esta
forma de asociarse es una clara expresión de mostrar dentro la diversidad la
identidad con la que se identifican, en una
expresión festiva como devotos del Santo milagroso. Por lo tanto, los
fraternos devotos asumen un rol importante por lo que deben en estos días
festivos, lucir ante el Tata con los mejores atuendos empezando por la
vestimenta, las joyas que deben ser de buenos quilates, el sombrero, los
calzados de acuerdo a la comparsa y el bloque al que corresponden.
Entonces,
esta dinámica convierte a los fraternos (danzantes) en fieles ante el Tata
Jesús del Gran Poder y leales a los de su fraternidad. Ahora apreciamos que el
poder del Tata es tan fuerte que multiplicó enormemente a sus fieles, seguidores
y admiradores, se habla de miles de músicos y bailarines (fraternos) que
derrochan una buena economía, talento y devoción bajo la consigna de que el
Tata es muy milagroso. Es tanto así que para esta festividad, a Bolivia visitan
muchos extranjeros, muchos bolivianos que habitan en el exterior retornan para
ser parte de esta festividad y por su puesto a agradecer y pedir más
favores al Señor Jesús del Gran Poder.
En
consecuencia esta festividad se convierte en un sistema de acciones diversas
con un solo fin, por lo que cada parte llega a ser importante. En el caso de
los artesanos bordadores son las que preparan la vestimenta de las diferentes
fraternidades y la mayoría de ellos han heredado este oficio de sus padres y abuelos,
por lo que también expresan en sus trabajos el prestigio de su taller y la
familia, es tanto así, que son de una admirada y elevada valoración los trajes
realizados a mano, en cambio las que están elaboradas con uso de máquinas son
calificados de traidores al oficio. Uno de los artesanos expresa los siguiente:
“los bordadores que no son
bordadores manuales como nosotros, son bordadores a máquina, por ejemplo, lo
hacen, ven el modelo de Michael Jackson, lo ven, eso, y de eso ya no más hacen,
se inspiran en eso, ene l modernismo, pero nosotros los artesanos así manuales, los artesanos que tenemos
origen, siempre, no es que todo, es que un 60%, un 70% lo hacemos a través de
nuestra propia cultura” (Celso Anchego Quispe artesano bordador). (pag. 310, EL
PODER EN EL GRAN PODER, Blázquez, Gustavo y Nusenovichs, Marcelo)
Los
artesanos que confeccionan los trajes administran el contacto de las
expresiones culturales de rescata de valores tradicionales, lo que significa
que un adorno en un traje, en el
estandarte tiene un significado, así por ejemplo en la Morenada observamos
máscaras negras que simboliza la esclavitud, el trabajo inhumano a la que
fueron sometidos los africanos traídos a américa en la época colonial. Los
bordes e hilos plateados manifiestan la explotación mineral de la plata en la
época colonial. De la misma forma podemos observar el Illimani, la Wiphala, la
Cruz Andina lo que significa una fuerte vinculación con los valores de la
cultura aymara.
¿Toda
esta fastuosa actividad cómo repercute en la educación? Con tremenda dinámica y
sonido, considero que se procede con una educación silenciosa, donde de forma
objetiva, directa tanto la niñez, la juventud y la población asimila las
conductas de los protagonistas de la festividad, un pasante, preste u
organizador, que expone su poder a través de los galardones que carga consigo,
permite que asimilen su marcada diferencia ante otros miembros, similar
situación ocurre con los fraternos, especialmente en las Morenadas. La dinámica
social, la forma de esperar y preparar también queda en la memoria de los que
posiblemente creamos que son parte pasiva de la festividad. Pero siendo tan dinámica
esta entrada folklórica también queda expuesta la inseguridad, la delincuencia,
donde los antisociales cometen actos que la sociedad rechaza. Otra de los
resultados que es negativo dentro nuestra expresión cultural es la abundante
basura echada en todos los espacios utilizados, la delincuencia y la excesiva
embriaguez.
En
conclusión la actividad de la Fiesta del Señor Jasús del Gran Poder, genera
empleos, y que ha tomado gran importancia a nivel nacional e interncional,
donde con mucha fe llegan a la ciudad de La Paz precisamente durante los días
festivos, lo que muestra que también es sinónimo de rencuentro.
También
marca una fuerte vinculación entre la religiosidad y la expresión y rescate
cultural especialmente de nuestra Zona Andina.
Pero
lo más expresivo a parte de la fe y devoción al Tata del Señor Jesús del Gran
Poder es la marcada manifestación de los estratos sociales, por cuanto de
acuerdo a las danzas en las que participan los devotos, en su gran mayoría
expresan el logro alcanzado en su crecimiento económico, tal es el caso de la
danza de la Morenada donde los fraternos para su participación disponen un buen
dineral.
BIBLIOGRAFÍA
EL
PODER EN EL GRAN PODER, de Velásquez, Gustavo y Nusenovich Marcelo
DEVOCIÓN
A JESÚS DEL GRAN PODER, de Tintaya, Condori Porfidio
LA FIESTA DEL GRAN
PODER: EL ESENARIO DE CONSTRUCCIÓN DE INDENTIDADES URBANAS EN LA CIUDAD DE LA
PAZ, BOLIVIA: Huaygua, Ch Germán
No hay comentarios.:
Publicar un comentario